Resumen Ejecutivo
La conversación sobre Inteligencia Artificial (IA) a menudo se pierde en la teoría o en aplicaciones superficiales como los chatbots. Este artículo, basado en una profunda discusión con Aaron Cassorla, CEO de Omnix, va directo a la trinchera operacional. La verdadera revolución de la IA no está en automatizar lo predecible, sino en orquestar las disrupciones inevitables que definen la realidad de cualquier negocio. Para los líderes, el mensaje es claro: la IA no es una herramienta más, es un cambio de paradigma que redefine la agilidad y la competitividad. La clave del éxito no reside en la tecnología per se, sino en el impulso humano que la dirige, la capacidad de identificar problemas complejos y la valentía para abandonar las “pruebas de concepto” (POCs) en favor de casos de negocio con impacto real y medible.
Aquí desglosamos el manual práctico para transformar tu organización en una potencia IA-Powered.
Más allá del hype, la realidad operacional IA-Powered
En el vertiginoso mundo de la tecnología, pocas olas han sido tan imponentes y, a la vez, tan nebulosas como la de la Inteligencia Artificial. Para los directivos y tomadores de decisiones, separar la señal del ruido es un desafío constante. ¿Es la IA una solución mágica, una amenaza existencial o simplemente la próxima herramienta en el arsenal corporativo?
Para arrojar luz desde la experiencia práctica, el episodio #95 del podcast Digital Experience by Soho – “De Empresa tradicional a IA-Powered: El Manual de Transformación”, reunió a nuestro host, Martin Picerno, con Aaron Cassorla, CEO & Founder de Omnix. Aaron no es un teórico; es un empresario que pivotó radicalmente su compañía de desarrollo tradicional para crear Omnix, una firma que hoy opera en la vanguardia de la implementación de IA en procesos operacionales críticos para multinacionales en toda Latinoamérica.
Esta no es otra nota sobre las maravillas de ChatGPT. Es un análisis profundo sobre cómo pasar de la teoría a la práctica, de la automatización simple a la verdadera resiliencia empresarial. Es la crónica de cómo la IA, cuando se aplica correctamente, otorga “superpoderes” a las organizaciones, permitiéndoles no sólo reaccionar, sino anticipar y orquestar las complejidades del mundo real.
“La clave es… cómo somos capaces de orquestar esa disrupción para mantener esa continuidad operacional y que las empresas no pierdan dinero.”
– Aaron Cassorla, CEO & Founder de Omnix
La nueva realidad: De la automatización de procesos a la orquestación de disrupciones
Durante décadas, el objetivo de la tecnología en la empresa fue la automatización. Buscábamos digitalizar y acelerar procesos lineales y predecibles. Sin embargo, cualquier líder experimentado sabe que la realidad empresarial es cualquier cosa menos lineal. En los negocios, ningún plan sobrevive el contacto con la realidad.
Una máquina se detiene, un proveedor clave falla, un cambio climático inesperado cierra un puerto, un miembro crucial del equipo no llega a trabajar. Estas no son excepciones; son la norma. Son disrupciones.
La primera gran revelación de la conversación con Aaron Cassorla es que el verdadero valor de la IA avanzada no reside en hacer más rápido lo que ya funciona, sino en gestionar inteligentemente lo que no.
El caso Ever Given y la fragilidad de un mundo conectado
Recordemos el incidente del buque Ever Given en el Canal de Suez. Una sola disrupción, un solo barco atascado, generó un caos de miles de millones de dólares en la cadena de suministro global. Este evento macro es un reflejo de las miles de micro-disrupciones que ocurren diariamente dentro de cada organización.
La logística, por su naturaleza, es un ecosistema de alta complejidad. Aaron relata cómo en Omnix se dieron cuenta de que el problema fundamental no eran los sistemas (WMS, ERP, TMS), sino la incapacidad de estos sistemas para dialogar y adaptarse en tiempo real cuando la realidad se desviaba del plan.
- El plan dice: “El camión A debe entregar en el punto B a las 10:00 AM”.
- La realidad dice: “El cliente del punto B acaba de cancelar, hay una manifestación en la ruta principal y el camión A tiene un neumático bajo”.
Un sistema tradicional se paraliza. Una operación orquestada por IA evalúa las variables en tiempo real y recalcula la mejor acción posible: “Desviar el camión A al cliente C, que adelantó tu pedido, utilizando una ruta secundaria y notificando al taller más cercano para el mantenimiento del neumático”.
“Lo que nosotros hacemos acá es intervenir esos sistemas en tiempo real para que cambien las decisiones en función de la conveniencia del negocio.”
– Aaron Cassorla, CEO & Founder de Omnix
Esta capacidad de orquestar disrupciones es el primer superpoder que la IA otorga. Significa pasar de un modelo de negocio rígido a uno fluido y resiliente, capaz de absorber los golpes de la realidad y, a menudo, convertirlos en una ventaja.
La simbiosis Humano-IA: El impulso que la tecnología no puede replicar
Una de las mayores ansiedades en el C-suite es la idea de que la IA reemplazará la toma de decisiones humanas. La visión de Aaron es radicalmente diferente y mucho más poderosa: la IA no reemplaza, sino que potencia al extremo la capacidad humana.
La IA puede ser más rápida, más creativa en la combinación de variables y tener acceso a más información que cualquier ser humano. Puede analizar dos millones de combinaciones de materiales cuando la humanidad solo ha explorado doscientos mil. Pero carece de un elemento fundamental: el impulso inicial.
El Impulso: La intención y el contexto
La IA es un motor increíblemente potente, pero necesita que un humano gire la llave de encendido. Y no solo eso, necesita que el humano le diga a dónde ir.
- El Impulso Inicial: La IA no se despierta un día y decide “voy a optimizar la cadena de suministro de la empresa X”. Es un líder humano quien, con tu conocimiento del negocio, tu intuición y tu visión estratégica, identifica el problema que vale la pena resolver. Es el humano quien define el “qué” y el “porqué”.
- El Contexto: La información con la que se alimenta a la IA proviene del conocimiento acumulado de la organización. Este conocimiento está lleno de matices, sesgos y saberes tácitos. El rol humano es curar y contextualizar esta información inicial.
- La Verificación: Una vez que la IA propone una solución, especialmente en entornos operativos complejos, se necesita un marco de control. Omnix lo logra creando “supervisores automáticos” que verifican que las decisiones de la IA sean factibles y coherentes con la realidad del momento, no solo con los datos con los que fue entrenada.
“Necesitamos que algo, en este caso los seres humanos, demos el impulso inicial. Y ese impulso es con respecto a la información que nosotros tenemos.”
– Aaron Cassorla, CEO & Founder de Omnix
El rol del humano evoluciona. Pasa de ser un mero ejecutor o un supervisor de tareas a convertirse en un estratega y un director de orquesta de la IA. El valor ya no está en tener la respuesta, sino en saber hacer la pregunta correcta.
El manual de transformación: Un enfoque práctico para ser IA-Powered
¿Cómo se traduce esta filosofía en acciones concretas? El camino hacia una empresa “AI-Powered” no se construye con pequeños experimentos aislados, sino con apuestas audaces y bien fundamentadas.
Paso 1: Olvídate de las POCs, piensa en casos de negocio
El consejo más contraintuitivo y quizás el más importante para los líderes es abandonar la cultura de la “Prueba de Concepto” (POC).
“Las POCs no sirven. Eso es lo primero, porque una POC es muy fácil de descartar. No tiene los datos suficientes, la escalabilidad no era la adecuada… y pierden tiempo, pierden dinero.”
– Aaron Cassorla, CEO & Founder de Omnix
Una POC en un entorno controlado y limitado rara vez refleja la complejidad del mundo real. Tu fracaso es fácil de justificar y tu éxito no garantiza la escalabilidad. El enfoque propuesto es radicalmente diferente:
- Identificar un desafío complejo y relevante: No elijas un problema pequeño y fácil. Elige uno grande, doloroso y que, de resolverse, tenga un impacto significativo en el P&L.
- Invertir fuerte en validar el caso de negocio: Antes de escribir una sola línea de código, dedica recursos (Omnix propone un sprint de cinco semanas) a un análisis profundo. Esto implica alinear a todos los stakeholders: desde el C-level hasta el operario de bodega y el equipo de TI.
- Cuantificar el impacto: El objetivo de esta fase es responder una pregunta: “Por cada 1% de mejora que logremos en este proceso, ¿cuántos dólares ahorramos o generamos?”. Con esa cifra sobre la mesa, la decisión de invertir deja de ser un acto de fe y se convierte en una decisión de negocio lógica.
Paso 2: El dolor real – Alineando la cúpula con la trinchera
Un error común es asumir que el “dolor” que percibe la alta dirección es el mismo que se vive en la operación diaria. El proceso de descubrimiento de Omnix se basa en un diálogo bidireccional:
- Visión Top-Down: Entender los objetivos estratégicos y los KPIs que preocupan al C-level.
- Realidad Bottom-Up: Bajar a la “trinchera” para entender los verdaderos cuellos de botella, las soluciones improvisadas y las frustraciones del día a día.
Solo cuando estas dos perspectivas se cruzan, emerge el verdadero problema a resolver. Alinear al director de operaciones, que necesita cumplir con las entregas, con el de tecnología, que vela por la seguridad y la estabilidad, es fundamental para que cualquier proyecto de esta envergadura tenga éxito.
Paso 3: La orquestación en acción con modelos de Multi-Agentes
Una vez validado el caso, la implementación utiliza tecnologías avanzadas como los modelos de multi-agentes. En lugar de un único cerebro de IA monolítico, se despliega un equipo de agentes de IA especializados que colaboran para resolver problemas complejos.
- Agente de Inventario: Monitorea el stock en tiempo real.
- Agente de Logística: Controla la flota y las rutas.
- Agente de Producción: Supervisa el plan de fabricación.
- Agente Comercial: Analiza los cambios en la demanda.
Cuando ocurre una disrupción, estos agentes interactúan, negocian y toman decisiones coordinadas, orquestados por la plataforma central que asegura la coherencia y el control. Este es el futuro de la automatización: no es un programa rígido, es un ecosistema digital inteligente y adaptable.
Los superpoderes desbloqueados: ¿Qué gana realmente tu empresa?
La implementación de una estrategia de IA basada en la orquestación de disrupciones no es un simple proyecto de TI. Es una transformación fundamental que dota a la empresa de nuevas capacidades competitivas:
- Agilidad y resiliencia operacional: La capacidad de adaptarse en tiempo real a la volatilidad del mercado no es un lujo, es una necesidad de supervivencia. Las empresas que dominen esta habilidad podrán navegar la incertidumbre mientras sus competidores se hunden en ella.
- Ventaja competitiva sostenible: A diferencia de un software que se puede comprar, esta es una capacidad organizacional. Se trata de una nueva forma de operar y pensar que se integra en el ADN de la empresa, haciéndola extremadamente difícil de copiar.
- Rentabilidad medible y exponencial: Al enfocarse en problemas de alto impacto, el retorno de la inversión es claro y contundente. Aaron menciona que los clientes pueden ganar 10 o 20 veces lo que cuesta la implementación. Además, una vez que la organización aprende a pensar de esta manera, identifica continuamente nuevos procesos para optimizar, creando un ciclo de mejora continua.
Conclusión: Tu próximo movimiento en el tablero de la IA
La conversación con Aaron Cassorla en Digital Experience by Soho nos deja una lección fundamental: las empresas que liderarán el futuro no serán las que simplemente adopten la IA, sino las que la integren en el corazón de tu estrategia operacional.
La transformación hacia una empresa “AI-Powered” no es un salto al vacío. Es un proceso estratégico que comienza con un cambio de mentalidad:
- Deja de pensar en automatizar tareas y empieza a pensar en orquestar disrupciones.
- Abandona las POCs de bajo impacto y apuesta por validar casos de negocio complejos y rentables.
- Reconoce el rol insustituible del liderazgo humano: proveer el impulso, el contexto y la dirección estratégica.
El momento de actuar es ahora. No se trata de transformar toda la compañía de la noche a la mañana, sino de tomar un proceso relevante y demostrar el poder de este nuevo paradigma. Las compañías que no instalen este tipo de tecnologías y filosofías, como advierte Aaron, corren el riesgo real de desaparecer, no por la tecnología en sí, sino por la falta de velocidad y agilidad para competir.
¿Está listo para dejar de reaccionar a las crisis y empezar a orquestarlas? Tu viaje hacia una operación impulsada por IA comienza con la identificación de tu desafío más crítico.
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